Crónicas del Absurdistán

Territorio inmenso, porque, como dijo un sabio antiguo, no hay absurdo que no haya sido propugnado por algún filósofo (y abrazado con entusiasmo por algún político).

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Violencia doméstica

Ideología vs. datos - He aquí el dilema político de la violencia doméstica: o bien se aceptan de entrada determinados postulados ideológicos como si fueran un dogma revelado, o bien se estudia objetivamente la realidad de la violencia y, sobre la base de los resultados obtenidos, se elaboran las políticas y legislaciones pertinentes. El Estado español, con independencia del partido que gobierne, ha optado hasta ahora por el primer enfoque, por la verdad revelada, es decir, ha profesado el dogma de que la violencia doméstica es perpetrada en exclusiva por los hombres y sufrida únicamente por las mujeres y, en consecuencia, ha formulado las políticas y adoptado las medidas legislativas necesarias para combatir esa violencia dogmáticamente masculina.

Para dar una supuesta cobertura "científica" a esas políticas y medidas, el Estado ha tomado como referencia los resultados de un único instrumento (la Macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres), cuya definición de violencia comprende básicamente actitudes psicológicas (insultos o amenazas, imposición de decisiones, insistencia sexual, desatención, desprecio, ironía, etc.), y que, por encima de todo, incurre en un fallo que quita todo valor sociológico a sus conclusiones: en efecto, la Macroencuesta, en sus diversas ediciones, sólo se ha aplicado a la población femenina. Científicamente, la Macroencuesta es un fraude.

En cambio, se cuentan ya por cientos los estudios sobre violencia en la pareja que registran niveles similares de conflictividad para ambos sexos. En el llamado Informe 111 se recopilan y analizan los resultados de 111 estudios de ese tipo, que, en conjunto, registran porcentajes ligeramente superiores de iniciación y  perpetración de la violencia por parte de las mujeres, e igualmente porcentajes algo superiores de lesiones sufridas por ellas, en correlación con su menor masa corporal (equivalente, como promedio, al 75% de la masa corporal de los hombres). Como se indica en ese informe, las políticas basadas en el enfoque unidireccional (hombre perpetrador/mujer víctima) obedecen más a ideas preconcebidas que a datos objetivos, desconocen la mitad del problema, y crean sentimientos de desamparo institucional (en el hombre) y de impunidad y prepotencia (en la mujer) que contribuyen a recrudecer el ciclo de la violencia y propician sus formas más extremas.

En cuanto al maltrato infantil, también los datos se alejan de los estereotipos, ya que ese maltrato es perpetrado sobre todo por la madre (ver Informe Iceberg, anexos 17 a 20-2, o los siguientes gráficos del US Department of Health and Human Services, correspondientes a 2002, 2003, 2004 y 2005).

ENLACES DE INTERÉS

El modelo bidireccional: algunos estudios y textos

El modelo unidireccional: algunos ejemplos

Legislación y jurisprudencia


NOTAS

EL MODELO BIDIRECCIONAL
 

Informe Fiebert (1997-2005) (Martin S. Fiebert)

El Informe Fiebert.- Estudio realizado por Martin S. Fiebert, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad del Estado de California, publicado por primera vez en 1997 y actualizado periódicamente desde entonces. En él se facilitan los datos, las cifras y las conclusiones resultantes de 175 investigaciones especializadas, 139 estudios empíricos y 36 exámenes o análisis que demuestran que las mujeres son tan agresivas físicamente, o más, que los hombres en sus relaciones conyugales o de pareja. El tamaño de la muestra global de los estudios analizados sobrepasa los 164.600 casos (actualización de 2005).

[Traducción hecha en 1999 por la Asociación de Padres y Madres Separados Canaletas-Alhambra (Granada) (http://www.geocities.com/apinpach/index.htm), con mejoras de edición introducidas por el grupo "Padres e Hijos" (http://www.arrakis.es/~ajmm/), a quienes expresamos nuestro agradecimiento.]

Violencia prematrimonial (Aguirre y García, 1996)

Estudio sobre violencia prematrimonial en Chile.- Artículo basado en la tesis de licenciatura realizada por las autoras (Aguirre, A. & García, M., 1996) en la Universidad Católica de Valparaíso. La muestra de este estudio fueron 700 jóvenes universitarios de ambos sexos, todos solteros, a los que se aplicó el cuestionario «Conflicts Tacticts Scale» (CTS), para medir la frecuencia de violencia psicológica y física vivida por la pareja en el último año. Algunos resultados del estudio fueron los siguientes:

"Se encontró que para la violencia física las mujeres dicen ejercer un 10% más de violencia que los hombres. […] Una posible interpretación podría ser que para las mujeres el agredir estaría más permitido socialmente e incluso sería una manera de hacerse respetar." […] "De hecho, los hombres reconocen sentir más temor que las mujeres a que su pareja reaccione violentamente, lo cual coincide con el hecho de que los hombres reciben más violencia física por parte de su pareja, que las mujeres." […] "Más de un 80% de los universitarios que fueron agredidos físicamente no percibieron estos incidentes como violencia." Estos resultados confirman un precedente:

"En nuestro país [Chile] sólo existe un antecedente con respecto a la violencia prematrimonial, que proviene de una encuesta callejera realizada por el Instituto Nacional de la Juventud en 1994. Los resultados mostraron un alto índice de violencia, tanto física como psicológica, y un mayor porcentaje de violencia física ejercida por las mujeres (INJ, 1994)."

Dominance and Symmetry in Partner Violence (Murray Strauss, 2006)

Dominio y simetría en la violencia de pareja -  Esta investigación de Murray A. Straus, auténtico pionero de los estudios sobre violencia doméstica, se basa en una encuesta aplicada a 13.601 estudiantes universitarios de 32 países y demuestra la falsedad de estos dos tópicos: a) que la violencia de pareja sea perpetrada casi exclusivamente por los varones, y b) que la violencia ejercida por las mujeres obedezca a motivos diferentes que las agresiones masculinas.

Los resultados muestran que casi un tercio de los estudiantes (mujeres y hombres) agredieron a su pareja durante los 12 meses abarcados por el estudio, y que el comportamiento más frecuente fue la violencia mutua, seguido por la violencia sólo femenina, mientras que la violencia exclusiva del varón fue el comportamiento menos frecuente.

Una segunda parte del estudio demostró que, tanto en el hombre como en la mujer, el afán de dominio sobre el otro miembro de la pareja es un predictor de mayor probabilidad de violencia.

Estos resultados desmienten categóricamente que la violencia de pareja sea un delito primordialmente masculino y que, cuando las mujeres la ejercen, lo hagan en defensa propia. La conclusión de Murray Straus es que los programas contra la violencia doméstica resultarán más eficaces si reconocen que la violencia de pareja es recíproca y que su etiología es similar para hombres y mujeres.

Using Johnson's domestic violence typology to classify men and women in a non-selected sample (2004). [Utilización de la tipología sobre violencia doméstica de Johnson*** para clasificar hombres y mujeres de una muestra aleatoria (2004)]. Autores: Graham-Kevan, N. y Archer, J.

Un total de 1.339 individuos, estudiantes y personal de la Universidad del Lancashire Central, respondieron a una versión modificada del cuestionario de Escalas de Tácticas de Conflictos (CTS). Los resultados fueron éstos: 'La proporción de mujeres y hombres que agredieron físicamente a sus parejas fue la siguiente: según las respuestas sobre el comportamiento propio (autoinformes), el 29% de las mujeres y el 17% de los hombres; y según las respuesta sobre el comportamiento de la pareja, el 31% de las mujeres y el 22% de los hombres. Por consiguiente, en la presente muestra, la probabilidad de ejercer uno o más actos de violencia física contra sus parejas es mayor en el caso de las mujeres que en el de los hombres' (página 14).

Tanto en los informes sobre el comportamiento propio como en los relativos al comportamiento de la pareja se hace constar un mayor recurso de las mujeres a actos menores de agresión contra los hombres. Por su parte, según sus autoinformes, los hombres sufren mayores niveles de agresiones físicas graves que las mujeres (páginas 22-23).

En el cuadro 4 (página 41) se desglosan por sexos los comportamientos ejercidos en el marco de relaciones con violencia que, en cuatro de las cinco modalidades establecidas sobre la base de la tipología de Johnson (dominación violenta mutua, terrorismo íntimo, resistencia violenta y parejas no violentas de terroristas íntimos) resulta globalmente desfavorable para las mujeres, y en la categoría restante (violencia común de pareja), para los hombres.

Los autores concluyen que la violencia de pareja no es un problema masculino, sino un problema de la persona, y como tal debe tratarse, prestándose más atención a la naturaleza de la agresión física que al sexo del perpetrador (página 29).

[*** La tipología de Johnson es un método de evaluación de la violencia doméstica introducido por el profesor Michael P. Johnson (Universidad del Estado de Pensilvania) en 1995 para corregir el supuesto sesgo metodológico de la Escala de Tácticas de Conflictos (CTS). En su tipología, Johnson distingue entre la violencia ocasional (situational couple violence), ejercida de modo aislado y esporádico en la pareja, y terrorismo íntimo (intimate terrorism), cuyas víctimas más representativas serían los grupos clínicos (pacientes de servicios hospitalarios de urgencias, mujeres acogidas en albergues para maltratadas, etc). El criterio que, según Johnson, permite distinguir ambos tipos de violencia es el afán de control de la pareja (terrorismo íntimo) o su ausencia (violencia ocasional). Según su tesis, la mayor parte de la violencia detectada por las CTS correspondería a la categoría de violencia ocasional o situacional, ya que los grupos clínicos quedarían fuera del alcance de ese tipo de encuestas, bien porque las víctimas están alejadas de la población general o porque tienen miedo a hablar de su situación. Años más tarde (1999), ante la evidencia de la violencia bidireccional "controlante" aportada por nuevos estudios, Johnson hubo de añadir otras dos categorías, en las que inexplicablemente omitió el término "terrorismo" utilizado anteriormente: la dominación violenta mutua (mutual violent control), con que designa los casos en los que ambos cónyuges utilizan la violencia como medio de control, y la resistencia violenta (violent resistance), que se refiere a los casos de cónyuges mutuamente violentos, pero sin que uno de ellos ejerza una actitud altamente controlante.  Sitio web del profesor Johnson.]

Sex differences in aggression between heterosexual partners (John Archer, 2000)

Archer (2000a), el "patrón-oro" de los estudios sobre violencia doméstica.- Comentarios de Donald G. Dutton (en The gender paradigm):

"Archer (2000a) es el estudio más exhaustivo sobre diferencias por razón de género en la violencia de pareja. En este metaanálisis se examinan los resultados combinados de 82 estudios independientes (incluida la Encuesta Nacional de Violencia contra la Mujer) cuyos datos permiten comparar los porcentajes de maltrato por géneros.

De acuerdo con los datos combinados de esos estudios (una muestra conjunta de 64.487 casos), las mujeres son ligeramente más propensas que los hombres a ejercer el maltrato físico contra su pareja. En cuanto a las muestras relativas a parejas de novios, cuanto más joven es la muestra, mayor es el porcentaje de violencia femenina respecto de la violencia masculina. En cuanto a las lesiones resultantes de agresiones, las mujeres tienen un nivel de probabilidades de solicitar tratamiento médico sólo ligeramente superior al de los hombres."

Donald G. Dutton concluye en relación con este estudio: "Dada la metodología utilizada por Archer, su trabajo ha de considerarse como el "patrón-oro" (gold standard) de los estudios sobre la violencia de género".

Sex differences in physically aggressive acts (John Archer, 2002)

Archer (2002a): perpetradores por sexos.- En este metaanálisis, complementario del "Archer (2000a)", se estudia la distribución por sexos de los actos de agresión física registrados en 58 estudios, desglosados en nueve categorías (método CTS): arrojar objetos - empujar o agarrar - abofetear - dar puntapiés, mordiscos o puñetazos - golpear con objetos - golpear reiteradamente - ahogar - amenazar con cuchillo o pistola - atacar con cuchillo o pistola.

Según las conclusiones de este minucioso y complejo trabajo, las mujeres son más propensas que los hombres a arrojar objetos, abofetear, dar puntapiés, mordiscos o puñetazos, y golpear con objetos (en un porcentaje global del 58,4%). En cambio, los actos de "golpear reiteradamente" o "ahogar" son perpetrados en mayor proporción por hombres (61,5% y 69,5%, respectivamente). En cuanto a los dos actos restantes, las proporciones son similares: "amenazar con cuchillo o pistola" es perpetrado en el 55% de los casos por mujeres, y "atacar con cuchillo o pistola" es perpetrado en el 52,5% de los casos por hombres. (Promedios obtenidos a partir del cuadro 5 del estudio, pág. 332).

The gender paradigm in domestic violence research and theory (Dutton y Nichols)

El paradigma de género.- El 'paradigma' de género, según Dutton, es 'un conjunto de postulados fundamentales o una cosmovisión compartidos por un grupo y que sirven para negar toda validez a los datos que discrepen de los postulados centrales del paradigma'. Según esos postulados 'toda la violencia doméstica se resume en abuso físico masculino para mantener las prerrogativas de poder o violencia defensiva femenina, utilizada para protegerse'.

El estudio de Dutton es un exhaustivo repaso de las investigaciones realizadas en relación con la violencia doméstica que pone de manifiesto las contradicciones entre la teoría de ese paradigma y los datos de la realidad.

La pregunta que los autores se formulan al final de su trabajo es la siguiente: '¿por qué los estudios oficiales llegan sistemáticamente a la conclusión de que las mujeres utilizan menos la violencia y sufren más lesiones, mientras que los estudios independientes constatan que las mujeres ejercen más violencia y sufren un nivel de lesiones sólo ligeramente superior? Y concluyen que 'tal vez las entidades oficiales, en mayor medida que los investigadores independientes, organizan e interpretan sus investigaciones de forma más afín con los postulados feministas'.

The Missing Persons of Domestic Violence (Richard Gelles, 1999)

Richard Gelles, investigador pionero.- Richard Gelles llevó a cabo, junto con Murray Strauss y Suzanne Steinmetz, la primera encuesta nacional sobre violencia familiar en los Estados Unidos (1976), luego publicada en el libro Behind Closed Doors. La encuesta permitió constatar niveles similares de violencia en ambos sexos y, 25 años más tarde, Gelles cuenta en este artículo los problemas que acarreó esta constatación a sus autores: amenazas de muerte, obstáculos profesionales, insultos y falsas amenazas de bomba en sus conferencias y, a falta de argumentos objetivos, las clásicas campañas de difamación personal (por ejemplo, Murray Strauss fue tachado de maltratador).

Con todo, la frase más inquietante del artículo es, tal vez, la siguiente: 'En la publicación Uniform Crime Statistics se indican las tasas de violencia de pareja con resultado de muerte. Mientras que la tasa y el número de víctimas masculinas y femeninas era aproximadamente igual hace 25 años, el número de víctimas femeninas de homicidios de pareja es ahora superior al de víctimas masculinas (y su tasa, más alta)'. Si el dato es exacto -y quién mejor que Gelles para saberlo-, es lógico preguntarse si las políticas de erradicación de la violencia doméstica aplicadas desde entonces han sido eficaces... o contraproducentes.

"Behind the Closed Doors" (Straus, Gelles y Steinmetz) (.pdf, 8,48MB)

Detrás de las puertas cerradas.- En este libro, publicado en 1981, se incluyen los resultados de la primera encuesta sobre violencia familiar de ámbito nacional realizada en los Estados Unidos en 1975. Richard Gelles, en el artículo "The Missing Persons of Domestic Violence" (ver nota más arriba en esta página) ha explicado la hostilidad que suscitaron los resultados de esta encuesta, en la que por primera vez se puso científicamente de manifiesto el carácter bidireccional de la violencia en la pareja.

"Tradicionalmente -dicen los autores en la página 36-, se ha considerado a los hombres más violentos y agresivos que las mujeres. Al igual que ocurre con otros estereotipos, no hay una pizca de verdad en éste. Durante el año abarcado por la encuesta, uno de cada ocho maridos había perpetrado al menos un acto violento, y aproximadamente el mismo número de esposas había atacado a sus maridos (12,1% de maridos y 11,6% de esposas)".

En cuanto al maltrato infantil, en las páginas 212-213 puede leerse: "El hecho es que las madres tienen una tasa de maltrato infantil que es superior en un 75 por ciento a la tasa de los padres (17,7 por cien niños frente a 10,1 por cien niños)".

¡Omnipotencia de las ideologías! Treinta años después, centenares de estudios independientes y oficiales han confirmado los resultados de esa primera gran encuesta sobre violencia doméstica, y el mundo sigue funcionando como si ninguno de esos estudios se hubiesen llevado nunca a cabo.

 

EL MODELO UNIDIRECCIONAL

La Macroencuesta española:

La macroencuesta de marzo de 2000 sobre "la violencia contra las mujeres" permitió determinar que en España había dos millones de maltratadas. Para ello, se consideró "mujer maltratada" a la que respondiese con las palabras "frecuentemente" o "a veces" al menos a una de las trece preguntas siguientes, referidas al marido o compañero:

  • ¿Le impide ver a la familia, o tener relaciones con amigos, vecinos?

  • ¿Le quita el dinero que Vd. gana, o no le da lo suficiente que necesita para mantenerse?

  • ¿Le insulta o amenaza?

  • ¿Decide las cosas que Ud. puede o no hacer?

  • ¿Insiste en tener relaciones sexuales aunque sepa que usted no tiene ganas?

  • ¿No tiene en cuenta las necesidades de Vd (le deja el peor sitio de la casa, lo peor de la comida...)?

  • ¿En ciertas ocasiones le produce miedo?

  • ¿Cuando se enfada llega a empujar o golpear?

  • ¿Le dice que a donde va a ir sin él (que no es capaz de hacer nada por si sola)?

  • ¿Le dice que todas las cosas que hace están mal, que es torpe?

  • ¿Ironiza o no valora sus creencias (ir a la iglesia, votar a algún partido, pertenecer a alguna organización)?

  • ¿No valora el trabajo que realiza?

  • ¿Delante de sus hijos dice cosas para no dejarle a Ud. en buen lugar?

En 2002 y 2006, la macroencuesta se aplicó de nuevo con una metodología y unos resultados similares. En las tres ocasiones, la macroencuesta se aplicó exclusivamente a mujeres.

La "macroencuesta" francesa: el estudio Enveff (2000) (en francés)

La "macroencuesta" francesa: el estudio Enveff.- Esta encuesta fue aplicada en Francia de marzo a julio de 2000 por el equipo Enveff, por encargo de la Secretaría de los Derechos de la Mujer de ese país. Las preguntas, formuladas por teléfono a 6.970 mujeres, fueron las siguientes:

Durante los últimos 12 meses, su cónyuge o pareja:

jamás/rara vez/a veces/a menudo/sistemáticamente

1. ¿Le ha impedido verse con amigos o familiares o hablar con ellos?
2. ¿Le ha impedido hablar con otros hombres?
3. ¿Ha criticado o desvalorizado lo que usted hace?
4. ¿Ha hecho observaciones desagradables sobre su aspecto físico?
5. ¿Le ha impuesto formas de vestirse, peinarse o comportarse en público?
6. ¿No ha tenido en cuenta sus opiniones o las ha despreciado, o ha tratado de explicarle lo que usted debía pensar en la intimidad o delante de otras personas?
7. ¿Ha exigido que le dijese con quién y dónde estuvo usted?
8. ¿Ha dejado de hablarle o se ha negado totalmente a discutir?
9. ¿Le ha impedido el acceso al dinero de la familia para las necesidades corrientes de la vida cotidiana?

Los resultados de la encuesta Enveff (10 por ciento de francesas víctimas de malos tratos) son similares a los obtenidos por la "macroencuesta" española, con la que comparte evidentes paralelismos de diseño y metodología.

La Encuesta Ipsos-Marie Claire (2005) (en francés)

La encuesta Ipsos-Marie Claire 2005.- Esta encuesta, realizada por la empresa de investigaciones y sondeos de opinión Ipsos para la revista Marie Claire, se aplicó por teléfono a "una muestra representativa de la población femenina de 992 mujeres mayores de 18 años". La pregunta básica de la encuesta fue: "A lo largo de su vida, ¿ha sido usted abofeteada o golpeada por su compañero u obligada por él a hacer el amor tras haberle dicho usted que no lo deseaba?" A esta pregunta, respondieron afirmativamente ("sí, varias veces") el 10% de las encuestadas. Ello bastó para que el número de marzo de 2005 de la revista Marie Claire (edición francesa) anunciase en su portada: "¡Ya basta! El 10% de las francesas, golpeadas o violadas".

Sin embargo, no parece correcto afirmar, en grandes titulares, que el 10% de las francesas SON maltratadas. En realidad, si consideramos que la pregunta se refiere a todo el trayecto vital adulto (desde los 18 hasta los 84 (?) años), el porcentaje de maltrato actual, real y cotidiano se diluye hasta porcentajes inferiores a la unidad, salvo que ese "sí, varias veces" signifique "sí, todos los días". [Imaginemos, a título comparativo, un titular que dijese: "El 90% de los italianos padece de dolor de muelas", y que luego se nos aclarase en la letra menuda que, en realidad, el 90% de los italianos han sufrido dolor de muelas "varias veces" en su vida.]

La segunda pregunta se plantea así: "A lo largo de su vida, ¿se ha encontrado en alguna de las situaciones siguientes respecto de algún cónyuge o compañero?

Que la haya insultado violentamente (el 11% dicen que varias veces y el 5% que una vez)
Que haya usted tenido miedo a ser golpeada (varias veces, el 8%; una vez, el 7%)
Que él vigile y controle sus amistades y salidas (varias veces, el 9%; una vez, el 5%)
Que la haya abofeteado o golpeado (varias veces, el 6%; una vez, el 4%)
Que la haya obligado a hacer el amor después de haber dicho usted que no quería hacerlo (varias veces, el 6%; una vez, el 4%)

Como puede verse, la letra menuda del estudio resulta bastante contradictoria con la tesis proclamada en los titulares. La encuesta no se aplicó a la población masculina.

Estudio de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica (2005)

Salud femenina y violencia doméstica contra las mujeres (OMS, 2005).-Este estudio se basa en entrevistas con más de 24.000 mujeres de zonas rurales y urbanas de 10 países: Bangladesh, Brasil, Etiopía, Japón, Namibia, Perú, Samoa, Serbia y Montenegro, Tailandia y la República Unida de Tanzania. Sus resultados son tan dispares como los ámbitos geográficos y socioculturales en que se aplicó. Por ejemplo, los niveles más bajos de violencia infligida por su pareja fueron los declarados por las mujeres del Japón (4% en el año anterior y 15% a lo largo de su vida), en contraste con los niveles declarados por las mujeres de Etiopía, los más altos de la muestra (54% y 71%, respectivamente). El cuestionario, aplicado en estrecha colaboración con las organizaciones de mujeres locales, es similar al de escalas tácticas de conflictos (CTS), tan criticado a veces cuando se ha utilizado para medir la violencia bidireccional.

En la presentación del estudio se explica que, en un principio, se había previsto entrevistar tanto a hombres como a mujeres, para comparar los testimonios de ambos e investigar la posible reciprocidad de los abusos. "No obstante -según se indica- se llegó a la conclusión de que el hecho de entrevistar a hombres y mujeres de una misma familia podía exponer a la mujer a una situación de riesgo de maltrato en el futuro". Resulta cuando menos extraño que se considere más arriesgado para la mujer convertir al marido en "acusado" sin contrarréplica que permitir a éste dar su versión y ser a su vez "acusador". No obstante, en el estudio se considera que la violencia ejercida por la mujer contra el hombre es un campo que debe explorarse en investigaciones futuras.

Con todo, lo más preocupante tal vez sea la visión radicalmente pesimista de la familia expresada en el prólogo: "El Estudio desafía la percepción de que el hogar es un lugar seguro para la mujer mostrando que las mujeres corren mayores riesgos de experimentar la violencia en sus relaciones íntimas que en cualquier otro lugar".

 

LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA

Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (2004)

¿Es compatible esta Ley con el Estado de derecho?

Modus operandi de los tribunales de violencia contra la mujer:

(Relato basado en un hecho real, acaecido el 12 de julio de 2006 a T.S.M. en el juzgado especial de violencia contra la mujer de Valencia. El día anterior, ante la negativa de la madre a dejar los hijos al padre en cumplimiento del convenio, habían discutido. En ningún momento hubo agresión física entre ninguno de los dos miembros de la pareja). Secuencia de los hechos:

1. Tu ex mujer denuncia la “agresión”: la policía judicial te detiene a altas horas de la madrugada y te incomunica; quedas totalmente a su merced.
2. Te preguntan si quieres que llamen a tu abogado. Generalmente, no tienes abogado en ese momento y, de todos modos, a las cuatro de la madrugada es imposible conseguir uno.
3. Si tienes abogado y está localizable, no hablas tú con él, sino la policía judicial, que te transmite lo que él dice (conculcan tu derecho a hablar directamente con él y tergiversan los mensajes.)
4. Si tu abogado dice que va a ir, te presionan ante la rapidez del juicio para que eches mano del abogado de oficio que está allí.
5. Una vez que caes en sus manos, el abogado de oficio adjunto al tribunal te dice que no te metas en líos y firmes la culpabilidad, que al fin y al cabo te van a poner un trabajo de servicio a la sociedad sin más importancia, y así se acaba todo.
6. Si insistes en que no eres culpable y que es una falsa denuncia, el abogado te dice que, si no firmas, tus hijos van a sufrir mucho, pues les van a hacer venir a declarar, y que aparecerás ante ellos como un delincuente.
7. Incomunicado, sin tu abogado particular y a punto de entrar a juicio, haces lo que te dice el abogado de oficio y eres condenado como maltratador.
8. La estadística del juzgado de violencia contra la mujer tiene una falsa denuncia menos y una condena más. La ley “funciona”: ¡cada vez son más los “maltratadores” identificados!
9. Al día siguiente, en libertad provisional, el padre separado va de un abogado a otro buscando a alguien que le saque de su situación. Todos le dicen: no hay nada que hacer, no debías haber firmado.
10. El hombre comprende que, con el tiempo, los hijos sabrán que su padre fue condenado por maltratador. Le vienen a la cabeza pensamientos de suicidio. Si puede pagarse un psiquiatra o psicólogo, quizás no lo haga. Si no encuentra apoyo, posiblemente sí.

(Colaboración de Rafael Rodrigo Navarro).

 

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