Crónicas del Absurdistán

Territorio inmenso, porque, como dijo un sabio antiguo, no hay absurdo que no haya sido propugnado por algún filósofo (y abrazado con entusiasmo por algún político).

>>>Rayas en el agua
aumentar feed 

El oui de las niñas12 de abril de 2011

En Francia acaba de entrar en vigor la ley que prohíbe llevar el velo integral en espacios públicos, y ya han sido detenidas las primeras infractoras, a las que se impondrá una multa de 150 euros.

Pero el Estado feminista, una vez más, cae en la tentación de tratar a las mujeres como eternas menores jurídicamente irresponsables, criaturas sin uso de razón que sólo saben ir de la mano y decir a todo que sí. De modo que, si la pequeña tapada baja la cabeza y señala con el dedo acusador a su marido, además de ahorrarse los 150 euros para la hucha, pone a su barbazul a la sombra por una temporada.

Para ser coherentes, y no agraviar comparativamente a las portadoras del niqab, los legisladores galos deberían generalizar esa eterna minoría y su posibilidad de descargo conyugal a todo el espectro delictivo y a todas las ciudadanas francesas. Así, cuando una de ellas fuese pillada in fraganti sustrayendo caudales ajenos o escamoteando anillos en una joyería, bastaría con que dijese: "Oh, la, la, es mi maguidó qui ma obligadó…"

Al marido adulto lo meterían una temporada en la Bastilla de género, y a la petite voleuse le comprarían una Nintendo nueva y le regalarían un fin de semana en Disneyland para compensarla, pobrecita víctima.


compartir



Censura de género8 de abril de 2011

El diario El Mundo ha publicado, y después autocensurado, un breve artículo sobre psicología criminal. Uno como tantos otros miles de artículos, libros y tratados sobre los comportamientos y las motivaciones de los criminales.

Algunos de esos trabajos han llegado a ser obras maestras. Por ejemplo, el relato A sangre fría, de Truman Capote, es la crónica periodística de unos hechos estrictamente reales, y sus protagonistas son ya dos criminales con lugar propio en la historia de la literatura universal.

Otras veces se trata de artículos más modestos. En los últimos años he leído varios en los que se exculpa por motivos psicológicos a madres que han asesinado a sus hijos. Por no hablar de mujeres que han asesinado a sus maridos mientras éstos dormían y han sido convertidas en heroínas nacionales, con indulto incluido.

En cambio, el artículo de El Mundo, en el que su autor pide que caiga todo el peso de la ley sobre un asesino, se ha convertido en piedra de escándalo sólo porque en él se considera que estamos ante un crimen pasional como tantos otros, ante un asesino común, en lugar de un monstruo del crimen como Landrú o la Condesa Sangrienta.

A este paso, y en particular cuando se entremeten los intereses de género, vamos camino de la prensa ficción, donde sólo habrá contenidos predeterminados, guarden o no relación con la realidad. Prensa para rumiantes, donde sólo tendrán cabida los productos que hayan sido ya masticados y deglutidos miles de veces.


compartir



Mercancía sexual4 de abril de 2011

Como dise Aristóteles, cosa es verdadera,
el mundo por dos cosas trabaja: la primera
por aver mantenençia; la otra era
por aver juntamiento con fembra placentera.

(Libro de buen amor, Arcipreste de Hita)

Como bien sabía el Arcipreste, la naturaleza no se anduvo por las ramas en su empeño por asegurar la reproducción de la especie. Donde bastaba con un espermatozoide, puso varios millones. Donde parecía suficiente una temporada de calentura anual, puso una obsesión de apareamiento a todas las horas, una perpetua erección mental, un verdadero trastorno compulsivo. En respuesta a una demanda coital tan exacerbada, las hembras de la especie empezaron a poner precio a su oferta: cambio sexo por comida. Fue así como surgió el comercio más antiguo del mundo, cuando aún éramos bonobos o algo parecido.

Varios millones de años y tres o cuatro generaciones de feminismo más tarde, el Ayuntamiento de León quiere atacar ese mal tan antiguo en la raíz. “No pagues por el sexo” reza el eslogan dirigido en esta ocasión a combatir, contrariamente a los usos y costumbres municipales, no la venta, sino la compra callejera. Pero, amigo mío, no es fácil poner puertas al campo. Menos aún, si se permite que todas esas venus tropicales se paseen en ropa interior por las aceras. Que los leoneses son duros, pero no de piedra.

Si el Ayuntamiento quiere ser coherente con su definición de prostituta como “mercancía sexual”, lo mejor que puede hacer es cambiar su eslogan por otro, dirigido a ellas, que diga “No cobres por el sexo”. Porque, bien mirado, y en estricta aplicación de esa lógica municipal, quien se pone precio ya se ha convertido en mercancía, con independencia de que alguien la compre o no.

Aunque la mejor opción será que el Ayuntamiento recupere la vieja tradición occidental, hoy casi perdida, de tratar a los adultos como tales, y deje que éstos organicen los otros ayuntamientos, los de cintura para abajo, como les dé la gana.


compartir



SECCIONES

TEMAS

PECERA DE IDEAS


********


Página inicial - Mapa del sitio - Contacto: c0rreo - Madrid, 2007-2013

Los contenidos de este sitio web podrán utilizarse o reproducirse libremente
para fines no lucrativos a condición de que se cite su procedencia.

Logotipo | ©Grupo Isegoría