Crónicas del Absurdistán

Territorio inmenso, porque, como dijo un sabio antiguo, no hay absurdo que no haya sido propugnado por algún filósofo (y abrazado con entusiasmo por algún político).

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Información y enlaces, algunos de ellos tal vez un poco antiguos, que han ido acumulándose en sucesivos trabajos a lo largo de los años y que incorporamos aquí por la posible utilidad que aún puedan tener... 



La violación de los derechos humanos es un monopolio estatal: sólo los Estados y sus instituciones tienen la prerrogativa de violar los derechos humanos con impunidad. Los Estados occidentales, que se consideran a sí mismos garantes máximos de esos derechos, también los violan a gran escala y, como suele ocurrir en tales casos, bajo la envoltura hipócrita de principios e intereses superiores. La separación sistemática del padre y sus hijos en los casos de divorcio, el doble rasero de las leyes de género o la indefensión y presunción de culpabilidad del hombre frente a las falsas denuncias de su pareja constituyen, en conjunto y por separado, situaciones de violación de derechos humanos básicos como son la vida familiar, la presunción de inocencia o la igualdad ante la ley. Constituyen, en definitiva, la violación de los derechos humanos más generalizada de Occidente.

Algunos efectos de esas violaciones de los derechos humanos propiciadas por las vigentes políticas de género: 

Para el hombre: el expolio afectivo (hijos) y material (vivienda y pensiones), las falsas denuncias y las consiguientes órdenes de alejamiento de sus hijos; o la claudicación previa para evitar algunos de esos males. Según diversos estudios internacionales, los traumas y disfunciones causados por ese devastador régimen de divorcio aumentan desproporcionadamente las tasas de suicidio masculinas. En lo que respecta a España, el número de suicidios asociados al divorcio se ha estimado en unos 250 casos al año, con un incremento anual del 17 por ciento, y es lástima que no haya estudios ni cifras oficiales al respecto.

Para la mujer: una injusticia hecha a un hombre es también una injusticia para su madre, su hermana o su nueva pareja, así que todas las mujeres acaban salpicadas por los barros del divorcio; además, el abuso de las denuncias falsas socava la credibilidad de las verdaderas.

Para los hijos: síndrome de alienación parental (SAP), peor adaptación al entorno, menor rendimiento escolar, menos autoestima y confianza en sí mismos, y más probabilidades de sufrir maltrato físico, de experimentar embarazos prematuros en la adolescencia, de caer en la delincuencia y las drogas... En contradicción con los estereotipos oficiales, el riesgo de maltrato físico de los niños aumenta drásticamente en los hogares monoparentales femeninos (ver Informe Iceberg, anexos 17 a 22) y, según un importante estudio danés, los niños se desarrollan mejor en los hogares monoparentales masculinos que en los femeninos.

Para la sociedad en general: diversos estudios han demostrado que la custodia exclusiva materna incentiva el divorcio (instado en más del 70 por ciento de los casos por la mujer) y desincentiva la asunción de compromisos familiares; el resultante debilitamiento de la familia como institución contribuye a su vez al presente vacío demográfico.

ENLACES DE INTERÉS

Algunos textos e instrumentos básicos

Divorcio y suicidio

Discriminación: mitos y realidades

Legislación y jurisprudencia

 


NOTAS

[1] It"s the Demography, Stupid (Mark Steyn, 2006). ¡Es la demografía, estúpido! - "Las civilizaciones no mueren por homicidio, sino por suicidio", escribió A. Toynbee. Y ese parece ser el destino inminente de Europa, según Steyn. El problema del mundo occidental, y sobre todo de Europa, es que se concede la máxima importancia a cosas secundarias y se pasa por alto el problema que debería tener prioridad absoluta: la recesión demográfica.

Lo que de verdad amenaza nuestro futuro no es el agujero de la capa de ozono ni la deforestación, sino la caída de las tasas de fertilidad por debajo del umbral de sustitución (2,1 niños por mujer). La mayoría de los países europeos apenas superan la mitad de esa tasa (1,1 en España), mientras que, en países como Somalia o Níger, la tasa de fertilidad se acerca a 7 niños por mujer. El resultado es que, cada vez en mayor medida, el vacío demográfico europeo se rellena con poblaciones de otras procedencias, especialmente de países islámicos.

Según el autor, si no se induce un cambio brusco de la tendencia, la población activa europea será, para 2035, mayoritariamente islámica. Y se pregunta: "¿Puede una sociedad ser cada vez más islámica en su carácter demográfico sin ser cada vez más islámica en su carácter político?"

Así pues, la gran paradoja de la revolución feminista, que antepuso la competitividad de la mujer a la maternidad, fomentó el aborto, sacralizó la monoparentalidad e instauró la homoparentalidad, será, según el autor, su culminación en un modelo social de valores diametralmente opuestos, que penalizará el aborto y la homosexualidad y asentará su fuerza en la defensa de los valores familiares más tradicionales, sin omitir el velo femenino.

Si los temores del autor resultan fundados y el precio histórico del feminismo es el final de la cultura europea, sus restantes arbitrariedades y abusos habrán sido simples arañazos.
 

[2] "Sex Differences in Means and Variability..." (Irwing y Lynn, 2005) - No hay "techo de cristal", sino más inteligencia... masculina - Sex Differences in Means and Variability on the Progressive Matrices in University Students, estudio de Paul Irwing (Universidad de Manchester) y Richard Lynn (Universidad del Ulster), 2005.

Según este metanálisis de 22 estudios, el coeficiente de inteligencia (CI) es, como promedio, de 3,3 a 5 puntos superior en los varones. Además existe una mayor varianza en los hombres que en las mujeres, es decir, hay más varones con coeficientes de inteligencia muy bajos o muy altos.

Por ejemplo, en un estudio realizado en 1932 sobre una muestra de 86.520 niños de 11 años, el 58,1% de los individuos situados en la banda 50-59 del CI eran niños, e igualmente el 57,7% de la banda 130-139 eran varones. Es decir, hubo una mayor proporción de niños en los dos extremos de la distribución de la inteligencia. Según otro estudio, sólo el 3% de los alumnos de 12 a 15 años que se presentan a los exámenes de acceso a la enseñanza media sacan una puntuación superior a 700 puntos, y en ese grupo de máxima puntuación la proporción es de 12,9 niños por cada niña.

En cuanto a los CI más altos: a partir de CI 130, hay 2,3 hombres por mujer; a partir de CI 145, hay 3,1 hombres por mujer; y con CI superior a 155, la proporción es de 5,5 hombres por mujer. Por eso hay un número más elevado de hombres campeones de ajedrez, premios Nobel o galardonados con medallas Fields de matemáticas.

Esos resultados explicarían la mayor presencia de varones en los puestos que requieren la máxima preparación e igualmente el mayor número de genios varones como constante histórica. Como es natural, tales resultados dejan sin fundamento la famosa teoría del "techo de cristal" (o discriminación invisible) esgrimida por el feminismo para explicar la menor presencia de mujeres en los puestos más elevados de la escala profesional.

[3] Comunicado de la Federación Estatal Unión de Separados - Un millón por un solo caso. Desde hace varios años, la Unión de Separados mantiene una curiosa campaña, que ha hecho pública incluso a través de la prensa escrita, en la que ofrece 6000 euros (¡un millón, oiga!) a quién demuestre con algún caso concreto la veracidad del mito oficial de la discriminación salarial femenina. Hasta la fecha no se ha presentado ningún candidato al premio.

[4] Understanding the sentencing of women (Home Office, 1997) El sistema judicial inglés, menos riguroso con las mujeres. (Understanding the sentencing of women (Home Office, 1997)) -  En este estudio se compara el tratamiento penal en función del sexo respecto de tres tipos de delitos: pequeños robos en tiendas ("shoplifting") (n: 3763 infractores), violencia (n: 6547) y tráfico de drogas (n: 3670). Para ello se realizan proyecciones del trato previsible en circunstancias similares (gravedad, reincidencia, etc.) y se comparan con las penas realmente impuestas. El trato penal resultó ser notablemente menos riguroso para las mujeres en relación con los tres tipos de delitos.

En el caso de los pequeños robos en tiendas o comercios, los hombres fueron absueltos en menor proporción (28% vs. 44%) y recibieron siempre penas más rigurosas, sobre todo de prisión (8% vs. 1%). En los casos de delitos violentos, la pena de prisión se impuso también con mucho más frecuancia a los hombres (63% vs. 30%). La proporción no es tan desfavorable para los hombres incursos en delitos relacionados con drogas (20% vs. 15%).

[5] Does the criminal justice system...? (Home Office, 1994) -Trato discriminatorio del hombre en el sistema penal inglés (Does the criminal justice system treat men and women differently? (Home Office, 1994)) - En este estudio se desmiente la idea de que el sistema penal inglés es discriminatorio contra las mujeres; por el contrario, las mujeres tienen muchas menos probabilidades de quedar sujetas a medidas de privación de libertad para casi todos los delitos graves, con la única excepción de los relacionados con las drogas, en cuyo caso las proporciones de condenas privativas de libertad son similares para ambos sexos (14%). Por ejemplo, en 1992, la proporción de medidas de apercibimiento ("caution") en el caso de delitos graves ("indictable offences") fue del 61% para las mujeres y del 36% para los hombres.

Asimismo, para delitos de gravedad similar, la proporción de mujeres sujetas a prisión preventiva es menor que la de hombres; además, la proporción de mujeres en prisión preventiva que acaban recibiendo penas de prisión es también inferior a la de hombres (30% vs. 40%). La diferencia es aún mayor en los casos de libertad bajo fianza que acaban en sentencia de prisión (5% de mujeres y 10% de hombres).

Por otra parte, cuando las mujeres sufren penas de prisión, su duración es menor que la impuesta a los hombres (17,7 meses vs. 21,1 meses en 1992). Si se trata del primer delito (no reincidentes), las posibilidades de encarcelamiento se reducen a la mitad para las mujeres (4% vs. 8% en 1991, sobre una muestra de 21.000 delincuentes).

Las mujeres corren asimismo un menor riesgo de prisión en caso de homicidios domésticos: entre 1984 y 1992, el 23% de las mujeres y el 4% de los hombres acusados de homicidio doméstico fueron absueltos; en los casos en que se pronunció sentencia condenatoria, dos terceras partes de los hombres y menos de la mitad de las mueres fueron condenados a prisión. La eximente de legítima defensa se aceptó en el caso del 30% de las mujeres en comparación con el 20% de los hombres.

[6] Spouse Murder Defendants (USDJ, 1995) - Asesinatos entre cónyuges: menos y menores condenas para las mujeres (Spouse Murder Defendants (USDJ, 1995)) - Estudio publicado en 1995 por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, relativo a los asesinatos perpetrados por cónyuges en los 75 condados más importantes del país en 1988. De los 540 casos de asesinatos registrados, 318 (59%) correspondieron a hombres acusados del asesinato de sus esposas, y 222 (41%) a mujeres acusadas del asesinato de sus esposos. (Esta proporción de 60-40 por ciento es casi una constante en todos los estudios objetivos sobre asesinatos entre cónyuges).

El trato judicial recibido por las esposas y los maridos fue muy desigual. Los tribunales consideraron culpables de homicidio o asesinato al 70% de las esposas, y al 87% de los maridos. En cuanto a las penas aplicadas, fueron de prisión para el 81% de las esposas convictas y el 94% de los esposos convictos. Como promedio, las esposas recibieron sentencias de una duración inferior en 10 años a las impuestas a los esposos (6 años para las esposas y 16,5 años para los esposos). Las sentencias de una duración superior a 20 años alcanzaron al 15% de las esposas y al 43% de los esposos.

En muchos casos, la menor pena impuesta a las esposas se debió a que éstas alegaron la eximente de autodefensa preventiva (asesinato por miedo). Sin embargo, en los casos en que no se alegó tal eximente, también las sentencias de prisión fueron, como promedio, más benévolas para las esposas (7 años) que para los esposos (17 años).
 


Custodia compartida no significa, como pretenden algunas interpretaciones interesadas, reparto en dos mitades exactas del tiempo de convivencia de los hijos con cada uno de sus progenitores; interpretación que suele ir seguida de la muletilla infalible: "los hijos no son maletas que van y vienen, etc." Pues claro que no son maletas. Pero tampoco deben ser rehenes en manos de una de las partes para extorsionar a la otra, ni piezas de convicción en una falsa denuncia, ni trofeos de una guerra entre sus padres, ni huérfanos por decisión judicial.

Por custodia compartida tras la separación o el divorcio debe entenderse la participación de ambos padres en la vida de sus hijos del modo más razonable y beneficioso para todos en función de las circunstancias de cada caso. Es un reparto equitativo de derechos y obligaciones, no un reparto exacto del tiempo. Ni siquiera requiere siempre el cambio periódico de domicilio de los hijos, ya que puede haber otras fórmulas (véanse, por ejemplo, las indicadas en el Informe Reencuentro (página 15).

Nuestro modelo ideal de situación familiar tras el divorcio prevé la custodia compartida "por defecto" o como opción preferente, a reserva de otros acuerdos entre los padres. Al igual que se hace en algunos estados de los Estados Unidos, el primer escalón de ese modelo ideal sería el plan de coparentalidad, establecido sobre una plantilla común (ver ejemplo) plenamente ajustada a la legalidad, firmado por ambos padres y ratificado por el juez. A falta de acuerdo entre las partes sobre ese plan de coparentalidad, el juez requeriría la intervención del mediador y, si tras esa intervención persistiese el desacuerdo, impondría su propio plan de coparentalidad con arreglo a los principios establecidos en la ley para garantizar el contacto frecuente y continuo del niño con ambos padres.

Según una encuesta Gallup, el 85% de la población española es favorable a la custodia compartida. El régimen de custodia compartida como modalidad preferente sería un poderoso desincentivador de los conflictos en el divorcio, ya que ninguno de los dos progenitores tendría nada que ganar con la confrontación. Claro está, a condición de que antes se derogase la legislación sobre violencia de género, que convierte el hombre en presunto culpable ante cualquier denuncia falsa y tiene efectos fulminantes sobre sus derechos como padre.

ENLACES DE INTERÉS

Algunos textos básicos

Maltrato infantil por sexos y tipos de hogar

Síndrome de Alienación Parental

Legislación y jurisprudencia

Asociaciones y grupos pro custodia compartida:

 


NOTAS

[1] Razonamientos judiciales en procesos de separación (Arce, Fariña y Seijo). Trabajo realizado por Ramón Arce, Francisca Fariña y Dolores Seijo,de las Universidades de Santiago de Compostela,Vigo y Granada, respectivamente, que pone de manifiesto la mala praxis de los juzgados de familia.

Resumen: El ordenamiento jurídico español determina que en la guarda y custodia de los menores inmersos en un proceso de separación o divorcio de sus padres debe prevalecer el «mejor interés del menor». Para conocer si se cumple este mandato legal, tomamos 782 sentencias que tenían por objeto establecer la guarda y custodia de menores. Un análisis de contenido sistemático de las sentencias mostró que el 57,3% no estaban motivadas en criterio alguno; los criterios de motivación no siempre eran válidos; los criterios de decisión no eran consistentes intergénero del padre custodio; la custodia al padre se derivaba, en buena medida, de un criterio de exclusión de la madre; no se seguía un proceso de verificación de la decisión; el procesamiento de la información se «orientaba a la tarea» y a «la exclusión de la información» contraria a la decisión alcanzada.

Finalmente, se discuten las implicaciones de los resultados para la defensa del mejor interés del menor y el entrenamiento de jueces.

[2] Trends in fatherhood patterns - the Danish model (Mogens Christoffersen). El estudio realizado por Mogens Nygaard Christoffersenn (Instituto de Investigaciones Sociales de Dinamarca) abarca una muestra de 1200 niños de edades comprendidas entre 3 y 5 años que, el 1 de enero de 1995, vivían en hogares monoparentales, 600 de ellos con su padre biológico y otros 600 con su madre biológica. A esos padres y madres se les hicieron diversas preguntas para evaluar la situación física y emocional de los niños. En general, las respuestas permitieron constatar niveles más altos de bienestar y adaptación entre los niños que vivían con su padre.

La situación de los niños se refleja en los porcentajes siguientes (la primera cifra de cada paréntesis corresponde a los niños que vivían con el padre): falta de autoestima (9% vs. 17%), problemas psíquicos (40% vs. 52%), síntomas de estrés psicosomático (37% vs. 54%), castigos físicos (61% vs. 73%), castigos semanales (17% vs. 24%), accesos de rabia (24% vs.34%), reacciones negativas hacia el entorno (8% vs. 20%), reacciones positivas hacia el entorno (71% vs. 33%).

También es digno de mención el hecho de que los padres (varones) favorecían más el contacto del niño con el otro progenitor: en el caso de los hogares primarios paternos, el porcentaje de niños en situación de custodia compartida ascendía al 58%; en el caso de los hogares primarios maternos, esa cifra se reducía al 38%; asimismo, la distribución equitativa del tiempo de conviviencia (14 a 16 noches al mes) era notablemente más frecuente en el caso de los niños en hogares primarios paternos (16% frente a 4%). El balance favorable para los padres (varones) se refuerza si se tiene cuenta que el 20% de los hogares paternos eran monoparentales por incapacidad o ausencia de la madre (es decir, incrementaban el "pasivo" de hogares primarios paternos, pero no el "activo" de padres en condiciones de compartir más equitativamente con la madre el tiempo de convivencia de los hijos).

[3] The association between single-parent family background and physical morbidity, mortality and criminal behaviour in adulthood (.pdf, 490KB). Familias monoparentales: efectos en la vida adulta. En este trabajo, realizado en la Universidad de Oulu (norte de Finlandia), se estudian los efectos a largo plazo de la estructura familiar monoparental para los niños que se crían en ella. El estudio se basó en el seguimiento desde los 16 a los 28 años de edad de una población de 11.017 individuos a través de los registros civiles, sanitarios y penales. Los principales resultados para las personas procedentes de familias monoparentales, en comparación con las procedentes de familias con padre y madre, fueron los siguientes:

Las mujeres recibieron atención hospitalaria con mayor frecuencia en relación con dolencias físicas en general (61,3% vs. 56,7%), y tanto los hombres como las mujeres requirieron aproximadamente el doble de atención hospitalaria por lesiones, fracturas o intoxicaciones (abuso de medicamentos y drogas). Además, las mujeres fueron tratadas más frecuentemente por trastornos relacionados con el embarazo y, en particular, abortos provocados (21,6% vs. 13,7%).

Se constató que, durante el período de seguimiento, habían muerto 117 miembros de la cohorte (90 hombres y 27 mujeres), y que los hombres procedentes de familias monoparentales tenían un mayor riesgo de mortalidad, especialmente por suicidio (OR=2.5, 95% CI 1.1-5.8). La criminalidad era más frecuente, tanto en hombres como en mujeres: el riesgo de cometer delitos violentos y de reincidir se multiplicaba por 8 en el caso de los varones procedentes de familias en las que el único progenitor era la madre.

[4] Child Maltreatment 2003 (US Department of Health and Human Services). Maltrato infantil 2003. Según este estudio del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, que abarca 906,000 casos de maltrato infantil, la madre biológica fue el perpetrador único en el 40"8% de los casos, mientras que el padre biológico lo fue en el 18"8% de los casos. En cuanto a la gravedad de ese maltrato, que causó 1.500 víctimas mortales, también el mayor peso recae en la madre biológica, perpetradora en solitario del 30"5% del maltrato con resultado de muerte (en comparación con el 18"2% de víctimas mortales atribuibles al padre biológico). Figura 3-6   -   Figura 4-2

[5] Caso Buscemi contra Italia (Tribunal Europeo de Derechos Humanos, 1999). Discreción e imparcialidad de los jueces. Según los Fundamentos de hecho de esta sentencia, el Sr. Buscemi y su compañera se separaron poco después del nacimiento de la hija común de ambos y, en un principio, los tribunales italianos confiaron la custodia de la niña a la madre. Años después, la situación había cambiado, ya que la madre había renunciado a la custodia a favor del padre mediante un documento privado, y el padre ejercía la custodia de hecho.

Sin embargo, cuando el padre decidió formalizar la situación y solicitó el cambio oficial de la custodia al Tribunal de la Infancia de Turín, éste Tribunal adopta la extraña decisión de colocar a la niña en una institución pública de acogida.

En la sentencia del TEDH se hace un razonamiento impreciso y breve (párrafos 53-56) para justificar la decisión de las autoridades italianas de separar a la hija de su padre e integrarla en un "entorno sereno" (léase, centro de acogida), por lo que se rechaza la tesis del Sr. Buscemi de que haya habido violación del artículo 8 del CEDH.

En cambio, el TEDH censura la actitud del Presidente del Tribunal de la Infancia de Turín por haber respondido en la prensa a una carta en la que el padre había denunciado su caso. El TEDH ve en esa respuesta indicios de parcialidad impropia de un magistrado.

La pregunta inevitable es: Si el TEDH considera parcial la actitud del Tribunal, ¿por qué considera apropiadas sus actuaciones de fondo? Y la moraleja: ¿no sería aplicable el espíritu de esta sentencia a determinadas "estrellas mediáticas" de la judicatura que constantemente hacen gala de sus prejuicios en los medios de comunicación?

[6] Caso Shanin contra Alemania (Tribunal Europeo de Derechos Humanos, 2003). Trato discriminatorio por ser padre soltero. En esta sentencia se da parcialmente la razón a un padre separado que, por su condición de soltero, recibió un trato discriminatorio respecto del que los tribunales le habrían dispensado si hubiese estado casado con la madre de su hija.

Aunque el tribunal de primera instancia alemán determinó que "los contactos personales con su padre no coinciden con el interés superior del niño dado que la madre siente una profunda aversión hacia el padre y se opone tajantemente a las visitas" y el tribunal de segunda instancia ratificó esa decisión debido a que la legislación vigente "deja que el progenitor custodio, en general la madre, decida si el padre puede ver al niño", y la psicóloga concluyó que "no era conveniente para el interés del niño otorgar un derecho de visita" al padre, el TEDH decidió que los tribunales alemanes habían tratado de modo discriminatorio al padre por su condición de soltero.

[7] Caso "Elshoz contra Alemania" (Sentencia del TEDH, 2000). Este caso está impregnado por el SAP, y la sentencia del TEDH es, probablemente, una de las primeras sentencias europeas en que se menciona como síndrome, aunque no se haga una valoración jurídica del mismo.

El demandante, padre no casado de un niño nacido en 1986, reconoció la paternidad y aceptó y cumplió regularmente la responsabilidad de mantenimiento del menor. En 1988, la madre abandonó la vivienda llevándose al niño consigo. El Tribunal de Distrito desestimó la petición de establecer un régimen de visitas a favor del demandante, ya que, según su interpretación, ese derecho no asistía a los padres en el caso de hijos nacidos fuera del matrimonio.

El Tribunal señaló que el niño (cinco años) había sido oído y había manifestado que no deseaba ver a su padre, quien, según el niño, era malo y había golpeado a su madre en repetidas ocasiones. El Tribunal reconoció que la madre había inculcado en el niño una fuerte predisposición contra el demandante. El Tribunal Regional confirmó estas apreciaciones, sin valorar tampoco la alienación.

El TEDH recuerda que la convivencia de ambos padres con el hijo constituye un elemento fundamental de la vida familiar, aun cuando la relación entre los padres se haya roto, y que las medidas internas que obstaculicen esa convivencia constituyen una violación del derecho protegido por el artículo 8 del Convenio. Por ello, el Tribunal decide que ha habido violación de ese artículo.

[8] Caso "Sommerfeld contra Alemania" (Sentencia del TEDH, 2003). El SAP se abre paso en los tribunales. Al igual que en el caso Shanin contra Alemania (ver página sobre la "custodia compartida"), y por motivos similares, el TEDH determina en esta sentencia que ha habido violación del artículo 8 del CEDH considerado conjuntamente con el artículo 14, debido a que al padre se le denegó el derecho de visita por su condición de padre no casado/no divorciado, lo que constitutye una discriminación con respecto a padres legalmente separados o divorciados.

En cambio, el TEDH no estima que se haya infringido el artículo 8 del CEDH y ratifica la decisión de los tribunales alemanes de denegar el derecho de visita sobre la base de la voluntad de la madre y las manifestaciones de la menor, reiteradas a lo largo de los años y contrarias a esas visitas. Ni los tribunales alemanes ni el TEDH parecen tener en cuenta este hecho esencial: los padres se separaron cuando la niña tenía 5 años y, desde ese momento, la madre denegó sistemáticamente todo derecho de visita al padre. La niña expresó al tribunal de distrito sus opiniones contrarias al régimen de visitas en tres ocasiones: con 10, 11 y 13 años, tras largos años de separación del padre y exposición a todo tipo de influencias negativas.

Lo más interesante de la sentencia tal vez sea la opinión disidente de dos jueces del TEDH, que recuerdan la existencia del SAP y las investigaciones de Richard A. Gardner y dicen: "Los tribunales deberían haber explorado la posible presencia del Síndrome de Alienación Parental y, en su caso, cuáles podrían haber sido sus efectos en los verdaderos deseos de la niña".

[9] Caso "Koudelka contra la República Checa" (Sentencia del TEDH, 2006). Programación mental de una niña para odiar a su padre. El demandante, Sr. Koudelka, es padre de una niña nacida en 1990. Al año siguiente, los padres se separan y la madre (E.P.) impide el contacto del padre con su hija. En 1995, la hija mayor de E.P., inducida por su madre, denuncia en falso al Sr. Koudelka por abusos sexuales. En 2002, por fin, tiene lugar un primer encuentro entre padre e hija ¡durante 3 minutos!, suficientes para que la niña manifieste los síntomas más agudos del síndrome de alienación parental.

El TEDH acepta como hecho probado que debido a la influencia de su madre, “la menor odiaba al demandante (su padre) sin siquiera conocerlo” y que «las relaciones posteriores pusieron de manifiesto la existencia en la niña de una fijación patológica hacia su madre y el síndrome de alienación parental» al estar programada por la madre para odiar a su padre.

Esta es la primera sentencia en la que el TEDH condena abiertamente la inducción del síndrome de alienación parental y la pasividad de las autoridades nacionales que permitieron que ese síndrome se desarrollara en la niña a lo largo de doce años, hasta el punto de hacer ya irreversible la aversión de la hija hacia su padre e imposible el restablecimiento del vínculo familiar entre ambos.

Aparte de su valor como documento sociológico, descriptivo de una situación generalizada de violación impune de los derechos humanos, esta sentencia constituye un hito jurisprudencial como condena del maltrato institucional o, como mínimo, del maltrato amparado por las instituciones, que los colectivos de padres separados vienen denunciando desde hace décadas.


Ideología vs. datos - He aquí el dilema político de la violencia doméstica: o bien se aceptan de entrada determinados postulados ideológicos como si fueran un dogma revelado, o bien se estudia objetivamente la realidad de la violencia y, sobre la base de los resultados obtenidos, se elaboran las políticas y legislaciones pertinentes. El Estado español, con independencia del partido que gobierne, ha optado hasta ahora por el primer enfoque, por la verdad revelada, es decir, ha profesado el dogma de que la violencia doméstica es perpetrada en exclusiva por los hombres y sufrida únicamente por las mujeres y, en consecuencia, ha formulado las políticas y adoptado las medidas legislativas necesarias para combatir esa violencia dogmáticamente masculina.

Para dar una supuesta cobertura "científica" a esas políticas y medidas, el Estado ha tomado como referencia los resultados de un único instrumento (la Macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres), cuya definición de violencia comprende básicamente actitudes psicológicas (insultos o amenazas, imposición de decisiones, insistencia sexual, desatención, desprecio, ironía, etc.), y que, por encima de todo, incurre en un fallo que quita todo valor sociológico a sus conclusiones: en efecto, la Macroencuesta, en sus diversas ediciones, sólo se ha aplicado a la población femenina. Científicamente, la Macroencuesta es un fraude.

En cambio, se cuentan ya por cientos los estudios sobre violencia en la pareja que registran niveles similares de conflictividad para ambos sexos. En el llamado Informe 111 se recopilan y analizan los resultados de 111 estudios de ese tipo, que, en conjunto, registran porcentajes ligeramente superiores de iniciación y  perpetración de la violencia por parte de las mujeres, e igualmente porcentajes algo superiores de lesiones sufridas por ellas, en correlación con su menor masa corporal (equivalente, como promedio, al 75% de la masa corporal de los hombres). Como se indica en ese informe, las políticas basadas en el enfoque unidireccional (hombre perpetrador/mujer víctima) obedecen más a ideas preconcebidas que a datos objetivos, desconocen la mitad del problema, y crean sentimientos de desamparo institucional (en el hombre) y de impunidad y prepotencia (en la mujer) que contribuyen a recrudecer el ciclo de la violencia y propician sus formas más extremas.

En cuanto al maltrato infantil, también los datos se alejan de los estereotipos, ya que ese maltrato es perpetrado sobre todo por la madre (ver Informe Iceberg, anexos 17 a 20-2, o los siguientes gráficos del US Department of Health and Human Services, correspondientes a 2002, 2003, 2004 y 2005).

ENLACES DE INTERÉS

El modelo bidireccional: algunos estudios y textos

El modelo unidireccional: algunos ejemplos

Legislación y jurisprudencia


NOTAS

EL MODELO BIDIRECCIONAL
 

Informe Fiebert (1997-2005) (Martin S. Fiebert)

El Informe Fiebert.- Estudio realizado por Martin S. Fiebert, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad del Estado de California, publicado por primera vez en 1997 y actualizado periódicamente desde entonces. En él se facilitan los datos, las cifras y las conclusiones resultantes de 175 investigaciones especializadas, 139 estudios empíricos y 36 exámenes o análisis que demuestran que las mujeres son tan agresivas físicamente, o más, que los hombres en sus relaciones conyugales o de pareja. El tamaño de la muestra global de los estudios analizados sobrepasa los 164.600 casos (actualización de 2005).

[Traducción hecha en 1999 por la Asociación de Padres y Madres Separados Canaletas-Alhambra (Granada) (http://www.geocities.com/apinpach/index.htm), con mejoras de edición introducidas por el grupo "Padres e Hijos" (http://www.arrakis.es/~ajmm/), a quienes expresamos nuestro agradecimiento.]

Violencia prematrimonial (Aguirre y García, 1996)

Estudio sobre violencia prematrimonial en Chile.- Artículo basado en la tesis de licenciatura realizada por las autoras (Aguirre, A. & García, M., 1996) en la Universidad Católica de Valparaíso. La muestra de este estudio fueron 700 jóvenes universitarios de ambos sexos, todos solteros, a los que se aplicó el cuestionario «Conflicts Tacticts Scale» (CTS), para medir la frecuencia de violencia psicológica y física vivida por la pareja en el último año. Algunos resultados del estudio fueron los siguientes:

"Se encontró que para la violencia física las mujeres dicen ejercer un 10% más de violencia que los hombres. […] Una posible interpretación podría ser que para las mujeres el agredir estaría más permitido socialmente e incluso sería una manera de hacerse respetar." […] "De hecho, los hombres reconocen sentir más temor que las mujeres a que su pareja reaccione violentamente, lo cual coincide con el hecho de que los hombres reciben más violencia física por parte de su pareja, que las mujeres." […] "Más de un 80% de los universitarios que fueron agredidos físicamente no percibieron estos incidentes como violencia." Estos resultados confirman un precedente:

"En nuestro país [Chile] sólo existe un antecedente con respecto a la violencia prematrimonial, que proviene de una encuesta callejera realizada por el Instituto Nacional de la Juventud en 1994. Los resultados mostraron un alto índice de violencia, tanto física como psicológica, y un mayor porcentaje de violencia física ejercida por las mujeres (INJ, 1994)."

Dominio y simetría en la violencia de pareja -  Esta investigación de Murray A. Straus, auténtico pionero de los estudios sobre violencia doméstica, se basa en una encuesta aplicada a 13.601 estudiantes universitarios de 32 países y demuestra la falsedad de estos dos tópicos: a) que la violencia de pareja sea perpetrada casi exclusivamente por los varones, y b) que la violencia ejercida por las mujeres obedezca a motivos diferentes que las agresiones masculinas.

Los resultados muestran que casi un tercio de los estudiantes (mujeres y hombres) agredieron a su pareja durante los 12 meses abarcados por el estudio, y que el comportamiento más frecuente fue la violencia mutua, seguido por la violencia sólo femenina, mientras que la violencia exclusiva del varón fue el comportamiento menos frecuente.

Una segunda parte del estudio demostró que, tanto en el hombre como en la mujer, el afán de dominio sobre el otro miembro de la pareja es un predictor de mayor probabilidad de violencia.

Estos resultados desmienten categóricamente que la violencia de pareja sea un delito primordialmente masculino y que, cuando las mujeres la ejercen, lo hagan en defensa propia. La conclusión de Murray Straus es que los programas contra la violencia doméstica resultarán más eficaces si reconocen que la violencia de pareja es recíproca y que su etiología es similar para hombres y mujeres.

Using Johnson's domestic violence typology to classify men and women in a non-selected sample (2004). [Utilización de la tipología sobre violencia doméstica de Johnson*** para clasificar hombres y mujeres de una muestra aleatoria (2004)]. Autores: Graham-Kevan, N. y Archer, J.

Un total de 1.339 individuos, estudiantes y personal de la Universidad del Lancashire Central, respondieron a una versión modificada del cuestionario de Escalas de Tácticas de Conflictos (CTS). Los resultados fueron éstos: 'La proporción de mujeres y hombres que agredieron físicamente a sus parejas fue la siguiente: según las respuestas sobre el comportamiento propio (autoinformes), el 29% de las mujeres y el 17% de los hombres; y según las respuesta sobre el comportamiento de la pareja, el 31% de las mujeres y el 22% de los hombres. Por consiguiente, en la presente muestra, la probabilidad de ejercer uno o más actos de violencia física contra sus parejas es mayor en el caso de las mujeres que en el de los hombres' (página 14).

Tanto en los informes sobre el comportamiento propio como en los relativos al comportamiento de la pareja se hace constar un mayor recurso de las mujeres a actos menores de agresión contra los hombres. Por su parte, según sus autoinformes, los hombres sufren mayores niveles de agresiones físicas graves que las mujeres (páginas 22-23).

En el cuadro 4 (página 41) se desglosan por sexos los comportamientos ejercidos en el marco de relaciones con violencia que, en cuatro de las cinco modalidades establecidas sobre la base de la tipología de Johnson (dominación violenta mutua, terrorismo íntimo, resistencia violenta y parejas no violentas de terroristas íntimos) resulta globalmente desfavorable para las mujeres, y en la categoría restante (violencia común de pareja), para los hombres.

Los autores concluyen que la violencia de pareja no es un problema masculino, sino un problema de la persona, y como tal debe tratarse, prestándose más atención a la naturaleza de la agresión física que al sexo del perpetrador (página 29).

[*** La tipología de Johnson es un método de evaluación de la violencia doméstica introducido por el profesor Michael P. Johnson (Universidad del Estado de Pensilvania) en 1995 para corregir el supuesto sesgo metodológico de la Escala de Tácticas de Conflictos (CTS). En su tipología, Johnson distingue entre la violencia ocasional (situational couple violence), ejercida de modo aislado y esporádico en la pareja, y terrorismo íntimo (intimate terrorism), cuyas víctimas más representativas serían los grupos clínicos (pacientes de servicios hospitalarios de urgencias, mujeres acogidas en albergues para maltratadas, etc). El criterio que, según Johnson, permite distinguir ambos tipos de violencia es el afán de control de la pareja (terrorismo íntimo) o su ausencia (violencia ocasional). Según su tesis, la mayor parte de la violencia detectada por las CTS correspondería a la categoría de violencia ocasional o situacional, ya que los grupos clínicos quedarían fuera del alcance de ese tipo de encuestas, bien porque las víctimas están alejadas de la población general o porque tienen miedo a hablar de su situación. Años más tarde (1999), ante la evidencia de la violencia bidireccional "controlante" aportada por nuevos estudios, Johnson hubo de añadir otras dos categorías, en las que inexplicablemente omitió el término "terrorismo" utilizado anteriormente: la dominación violenta mutua (mutual violent control), con que designa los casos en los que ambos cónyuges utilizan la violencia como medio de control, y la resistencia violenta (violent resistance), que se refiere a los casos de cónyuges mutuamente violentos, pero sin que uno de ellos ejerza una actitud altamente controlante.  Sitio web del profesor Johnson.]

Archer (2000a), el "patrón-oro" de los estudios sobre violencia doméstica.- Comentarios de Donald G. Dutton (en The gender paradigm):

"Archer (2000a) es el estudio más exhaustivo sobre diferencias por razón de género en la violencia de pareja. En este metaanálisis se examinan los resultados combinados de 82 estudios independientes (incluida la Encuesta Nacional de Violencia contra la Mujer) cuyos datos permiten comparar los porcentajes de maltrato por géneros.

De acuerdo con los datos combinados de esos estudios (una muestra conjunta de 64.487 casos), las mujeres son ligeramente más propensas que los hombres a ejercer el maltrato físico contra su pareja. En cuanto a las muestras relativas a parejas de novios, cuanto más joven es la muestra, mayor es el porcentaje de violencia femenina respecto de la violencia masculina. En cuanto a las lesiones resultantes de agresiones, las mujeres tienen un nivel de probabilidades de solicitar tratamiento médico sólo ligeramente superior al de los hombres."

Donald G. Dutton concluye en relación con este estudio: "Dada la metodología utilizada por Archer, su trabajo ha de considerarse como el "patrón-oro" (gold standard) de los estudios sobre la violencia de género".

Archer (2002a): perpetradores por sexos.- En este metaanálisis, complementario del "Archer (2000a)", se estudia la distribución por sexos de los actos de agresión física registrados en 58 estudios, desglosados en nueve categorías (método CTS): arrojar objetos - empujar o agarrar - abofetear - dar puntapiés, mordiscos o puñetazos - golpear con objetos - golpear reiteradamente - ahogar - amenazar con cuchillo o pistola - atacar con cuchillo o pistola.

Según las conclusiones de este minucioso y complejo trabajo, las mujeres son más propensas que los hombres a arrojar objetos, abofetear, dar puntapiés, mordiscos o puñetazos, y golpear con objetos (en un porcentaje global del 58,4%). En cambio, los actos de "golpear reiteradamente" o "ahogar" son perpetrados en mayor proporción por hombres (61,5% y 69,5%, respectivamente). En cuanto a los dos actos restantes, las proporciones son similares: "amenazar con cuchillo o pistola" es perpetrado en el 55% de los casos por mujeres, y "atacar con cuchillo o pistola" es perpetrado en el 52,5% de los casos por hombres. (Promedios obtenidos a partir del cuadro 5 del estudio, pág. 332).

El paradigma de género.- El 'paradigma' de género, según Dutton, es 'un conjunto de postulados fundamentales o una cosmovisión compartidos por un grupo y que sirven para negar toda validez a los datos que discrepen de los postulados centrales del paradigma'. Según esos postulados 'toda la violencia doméstica se resume en abuso físico masculino para mantener las prerrogativas de poder o violencia defensiva femenina, utilizada para protegerse'.

El estudio de Dutton es un exhaustivo repaso de las investigaciones realizadas en relación con la violencia doméstica que pone de manifiesto las contradicciones entre la teoría de ese paradigma y los datos de la realidad.

La pregunta que los autores se formulan al final de su trabajo es la siguiente: '¿por qué los estudios oficiales llegan sistemáticamente a la conclusión de que las mujeres utilizan menos la violencia y sufren más lesiones, mientras que los estudios independientes constatan que las mujeres ejercen más violencia y sufren un nivel de lesiones sólo ligeramente superior? Y concluyen que 'tal vez las entidades oficiales, en mayor medida que los investigadores independientes, organizan e interpretan sus investigaciones de forma más afín con los postulados feministas'.

Richard Gelles, investigador pionero.- Richard Gelles llevó a cabo, junto con Murray Strauss y Suzanne Steinmetz, la primera encuesta nacional sobre violencia familiar en los Estados Unidos (1976), luego publicada en el libro Behind Closed Doors. La encuesta permitió constatar niveles similares de violencia en ambos sexos y, 25 años más tarde, Gelles cuenta en este artículo los problemas que acarreó esta constatación a sus autores: amenazas de muerte, obstáculos profesionales, insultos y falsas amenazas de bomba en sus conferencias y, a falta de argumentos objetivos, las clásicas campañas de difamación personal (por ejemplo, Murray Strauss fue tachado de maltratador).

Con todo, la frase más inquietante del artículo es, tal vez, la siguiente: 'En la publicación Uniform Crime Statistics se indican las tasas de violencia de pareja con resultado de muerte. Mientras que la tasa y el número de víctimas masculinas y femeninas era aproximadamente igual hace 25 años, el número de víctimas femeninas de homicidios de pareja es ahora superior al de víctimas masculinas (y su tasa, más alta)'. Si el dato es exacto -y quién mejor que Gelles para saberlo-, es lógico preguntarse si las políticas de erradicación de la violencia doméstica aplicadas desde entonces han sido eficaces... o contraproducentes.

"Behind the Closed Doors" (Straus, Gelles y Steinmetz) (.pdf, 8,48MB)

Detrás de las puertas cerradas.- En este libro, publicado en 1981, se incluyen los resultados de la primera encuesta sobre violencia familiar de ámbito nacional realizada en los Estados Unidos en 1975. Richard Gelles, en el artículo "The Missing Persons of Domestic Violence" (ver nota más arriba en esta página) ha explicado la hostilidad que suscitaron los resultados de esta encuesta, en la que por primera vez se puso científicamente de manifiesto el carácter bidireccional de la violencia en la pareja.

"Tradicionalmente -dicen los autores en la página 36-, se ha considerado a los hombres más violentos y agresivos que las mujeres. Al igual que ocurre con otros estereotipos, no hay una pizca de verdad en éste. Durante el año abarcado por la encuesta, uno de cada ocho maridos había perpetrado al menos un acto violento, y aproximadamente el mismo número de esposas había atacado a sus maridos (12,1% de maridos y 11,6% de esposas)".

En cuanto al maltrato infantil, en las páginas 212-213 puede leerse: "El hecho es que las madres tienen una tasa de maltrato infantil que es superior en un 75 por ciento a la tasa de los padres (17,7 por cien niños frente a 10,1 por cien niños)".

¡Omnipotencia de las ideologías! Treinta años después, centenares de estudios independientes y oficiales han confirmado los resultados de esa primera gran encuesta sobre violencia doméstica, y el mundo sigue funcionando como si ninguno de esos estudios se hubiesen llevado nunca a cabo.

 

EL MODELO UNIDIRECCIONAL

La Macroencuesta española:

La macroencuesta de marzo de 2000 sobre "la violencia contra las mujeres" permitió determinar que en España había dos millones de maltratadas. Para ello, se consideró "mujer maltratada" a la que respondiese con las palabras "frecuentemente" o "a veces" al menos a una de las trece preguntas siguientes, referidas al marido o compañero:

  • ¿Le impide ver a la familia, o tener relaciones con amigos, vecinos?

  • ¿Le quita el dinero que Vd. gana, o no le da lo suficiente que necesita para mantenerse?

  • ¿Le insulta o amenaza?

  • ¿Decide las cosas que Ud. puede o no hacer?

  • ¿Insiste en tener relaciones sexuales aunque sepa que usted no tiene ganas?

  • ¿No tiene en cuenta las necesidades de Vd (le deja el peor sitio de la casa, lo peor de la comida...)?

  • ¿En ciertas ocasiones le produce miedo?

  • ¿Cuando se enfada llega a empujar o golpear?

  • ¿Le dice que a donde va a ir sin él (que no es capaz de hacer nada por si sola)?

  • ¿Le dice que todas las cosas que hace están mal, que es torpe?

  • ¿Ironiza o no valora sus creencias (ir a la iglesia, votar a algún partido, pertenecer a alguna organización)?

  • ¿No valora el trabajo que realiza?

  • ¿Delante de sus hijos dice cosas para no dejarle a Ud. en buen lugar?

En 2002 y 2006, la macroencuesta se aplicó de nuevo con una metodología y unos resultados similares. En las tres ocasiones, la macroencuesta se aplicó exclusivamente a mujeres.

La "macroencuesta" francesa: el estudio Enveff.- Esta encuesta fue aplicada en Francia de marzo a julio de 2000 por el equipo Enveff, por encargo de la Secretaría de los Derechos de la Mujer de ese país. Las preguntas, formuladas por teléfono a 6.970 mujeres, fueron las siguientes:

Durante los últimos 12 meses, su cónyuge o pareja:

jamás/rara vez/a veces/a menudo/sistemáticamente

1. ¿Le ha impedido verse con amigos o familiares o hablar con ellos?
2. ¿Le ha impedido hablar con otros hombres?
3. ¿Ha criticado o desvalorizado lo que usted hace?
4. ¿Ha hecho observaciones desagradables sobre su aspecto físico?
5. ¿Le ha impuesto formas de vestirse, peinarse o comportarse en público?
6. ¿No ha tenido en cuenta sus opiniones o las ha despreciado, o ha tratado de explicarle lo que usted debía pensar en la intimidad o delante de otras personas?
7. ¿Ha exigido que le dijese con quién y dónde estuvo usted?
8. ¿Ha dejado de hablarle o se ha negado totalmente a discutir?
9. ¿Le ha impedido el acceso al dinero de la familia para las necesidades corrientes de la vida cotidiana?

Los resultados de la encuesta Enveff (10 por ciento de francesas víctimas de malos tratos) son similares a los obtenidos por la "macroencuesta" española, con la que comparte evidentes paralelismos de diseño y metodología.

La encuesta Ipsos-Marie Claire 2005.- Esta encuesta, realizada por la empresa de investigaciones y sondeos de opinión Ipsos para la revista Marie Claire, se aplicó por teléfono a "una muestra representativa de la población femenina de 992 mujeres mayores de 18 años". La pregunta básica de la encuesta fue: "A lo largo de su vida, ¿ha sido usted abofeteada o golpeada por su compañero u obligada por él a hacer el amor tras haberle dicho usted que no lo deseaba?" A esta pregunta, respondieron afirmativamente ("sí, varias veces") el 10% de las encuestadas. Ello bastó para que el número de marzo de 2005 de la revista Marie Claire (edición francesa) anunciase en su portada: "¡Ya basta! El 10% de las francesas, golpeadas o violadas".

Sin embargo, no parece correcto afirmar, en grandes titulares, que el 10% de las francesas SON maltratadas. En realidad, si consideramos que la pregunta se refiere a todo el trayecto vital adulto (desde los 18 hasta los 84 (?) años), el porcentaje de maltrato actual, real y cotidiano se diluye hasta porcentajes inferiores a la unidad, salvo que ese "sí, varias veces" signifique "sí, todos los días". [Imaginemos, a título comparativo, un titular que dijese: "El 90% de los italianos padece de dolor de muelas", y que luego se nos aclarase en la letra menuda que, en realidad, el 90% de los italianos han sufrido dolor de muelas "varias veces" en su vida.]

La segunda pregunta se plantea así: "A lo largo de su vida, ¿se ha encontrado en alguna de las situaciones siguientes respecto de algún cónyuge o compañero?

Que la haya insultado violentamente (el 11% dicen que varias veces y el 5% que una vez)
Que haya usted tenido miedo a ser golpeada (varias veces, el 8%; una vez, el 7%)
Que él vigile y controle sus amistades y salidas (varias veces, el 9%; una vez, el 5%)
Que la haya abofeteado o golpeado (varias veces, el 6%; una vez, el 4%)
Que la haya obligado a hacer el amor después de haber dicho usted que no quería hacerlo (varias veces, el 6%; una vez, el 4%)

Como puede verse, la letra menuda del estudio resulta bastante contradictoria con la tesis proclamada en los titulares. La encuesta no se aplicó a la población masculina.

Salud femenina y violencia doméstica contra las mujeres (OMS, 2005).-Este estudio se basa en entrevistas con más de 24.000 mujeres de zonas rurales y urbanas de 10 países: Bangladesh, Brasil, Etiopía, Japón, Namibia, Perú, Samoa, Serbia y Montenegro, Tailandia y la República Unida de Tanzania. Sus resultados son tan dispares como los ámbitos geográficos y socioculturales en que se aplicó. Por ejemplo, los niveles más bajos de violencia infligida por su pareja fueron los declarados por las mujeres del Japón (4% en el año anterior y 15% a lo largo de su vida), en contraste con los niveles declarados por las mujeres de Etiopía, los más altos de la muestra (54% y 71%, respectivamente). El cuestionario, aplicado en estrecha colaboración con las organizaciones de mujeres locales, es similar al de escalas tácticas de conflictos (CTS), tan criticado a veces cuando se ha utilizado para medir la violencia bidireccional.

En la presentación del estudio se explica que, en un principio, se había previsto entrevistar tanto a hombres como a mujeres, para comparar los testimonios de ambos e investigar la posible reciprocidad de los abusos. "No obstante -según se indica- se llegó a la conclusión de que el hecho de entrevistar a hombres y mujeres de una misma familia podía exponer a la mujer a una situación de riesgo de maltrato en el futuro". Resulta cuando menos extraño que se considere más arriesgado para la mujer convertir al marido en "acusado" sin contrarréplica que permitir a éste dar su versión y ser a su vez "acusador". No obstante, en el estudio se considera que la violencia ejercida por la mujer contra el hombre es un campo que debe explorarse en investigaciones futuras.

Con todo, lo más preocupante tal vez sea la visión radicalmente pesimista de la familia expresada en el prólogo: "El Estudio desafía la percepción de que el hogar es un lugar seguro para la mujer mostrando que las mujeres corren mayores riesgos de experimentar la violencia en sus relaciones íntimas que en cualquier otro lugar".

 

LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA

Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (2004)

¿Es compatible esta Ley con el Estado de derecho?

Modus operandi de los tribunales de violencia contra la mujer:

(Relato basado en un hecho real, acaecido el 12 de julio de 2006 a T.S.M. en el juzgado especial de violencia contra la mujer de Valencia. El día anterior, ante la negativa de la madre a dejar los hijos al padre en cumplimiento del convenio, habían discutido. En ningún momento hubo agresión física entre ninguno de los dos miembros de la pareja). Secuencia de los hechos:

1. Tu ex mujer denuncia la “agresión”: la policía judicial te detiene a altas horas de la madrugada y te incomunica; quedas totalmente a su merced.
2. Te preguntan si quieres que llamen a tu abogado. Generalmente, no tienes abogado en ese momento y, de todos modos, a las cuatro de la madrugada es imposible conseguir uno.
3. Si tienes abogado y está localizable, no hablas tú con él, sino la policía judicial, que te transmite lo que él dice (conculcan tu derecho a hablar directamente con él y tergiversan los mensajes.)
4. Si tu abogado dice que va a ir, te presionan ante la rapidez del juicio para que eches mano del abogado de oficio que está allí.
5. Una vez que caes en sus manos, el abogado de oficio adjunto al tribunal te dice que no te metas en líos y firmes la culpabilidad, que al fin y al cabo te van a poner un trabajo de servicio a la sociedad sin más importancia, y así se acaba todo.
6. Si insistes en que no eres culpable y que es una falsa denuncia, el abogado te dice que, si no firmas, tus hijos van a sufrir mucho, pues les van a hacer venir a declarar, y que aparecerás ante ellos como un delincuente.
7. Incomunicado, sin tu abogado particular y a punto de entrar a juicio, haces lo que te dice el abogado de oficio y eres condenado como maltratador.
8. La estadística del juzgado de violencia contra la mujer tiene una falsa denuncia menos y una condena más. La ley “funciona”: ¡cada vez son más los “maltratadores” identificados!
9. Al día siguiente, en libertad provisional, el padre separado va de un abogado a otro buscando a alguien que le saque de su situación. Todos le dicen: no hay nada que hacer, no debías haber firmado.
10. El hombre comprende que, con el tiempo, los hijos sabrán que su padre fue condenado por maltratador. Le vienen a la cabeza pensamientos de suicidio. Si puede pagarse un psiquiatra o psicólogo, quizás no lo haga. Si no encuentra apoyo, posiblemente sí.

(Colaboración de Rafael Rodrigo Navarro).

 


Entre los colectivos anglosajones que denuncian la discriminación del hombre en los casos de divorcio es frecuente la expresión the silver bullet ["la bala de plata"], referida a las falsas acusaciones, especialmente de abuso sexual. Para una mujer sin escrúpulos que quiera zanjar instantáneamente su proceso de separación y cercenar de raíz los ya de por sí exiguos derechos que el vigente régimen de divorcio reconoce al varón, no hay arma más contundente que una denuncia de ese tipo. Como medida preventiva, se dictará una orden de alejamiento contra el marido, es decir, se le prohibirá el acercamiento al domicilio conyugal y el contacto con sus hijos. Si las circunstancias ayudan, es también posible que el acusado vaya directamente a la cárcel, sin más pruebas que la palabra de la acusadora. Es la "bala de plata" que nunca falla y pone en bandeja un divorcio expeditivo y despiadado. Para llegar a esta situación ha sido necesario desmontar previamente uno de los fundamentos seculares del derecho: la presunción de inocencia.

Una abogada española describe así el fenómeno: "Para las mujeres, hoy en día, la máxima amenaza sobre un hombre es 'te voy a denunciar', es decir, voy a ir al juzgado y diga lo que diga y pase lo que pase, ese señor sale condenado, con una pena mínima de 8 meses de prisión y, según las circunstancias, puede ingresar en prisión. [...]  Existe otro tipo de mujeres que, como medio más rápido de separarse o divorciarse, ponen una denuncia por malos tratos, por insultos o por cualquier cosa similar, y automáticamente consiguen quedarse en la casa, y que el marido ceda a las pretensiones económicas del divorcio con tal de librarse de la condena penal. Esas mujeres existen, y están utilizando la justicia a su antojo, para 'colar' su divorcio y tramitarlo más rápidamente." (Carta de una abogada, letrada del Turno Especial de Violencia Doméstica, a Armando de Miguel, publicada en Libertad Digital el 1 de junio de 2006).

Con frecuencia, la mujer que interpone una denuncia falsa está abriendo una caja de Pandora imposible de cerrar, ni siquiera aunque se retracte; y esa denuncia falsa puede tener efectos tan graves como si fuese verdadera. Otro efecto perverso de las denuncias falsas es que minan la credibilidad de las verdaderas, por lo que la tolerancia judicial de hoy acabará  perjudicando a las verdaderas víctimas de mañana. Según la Memoria 2005 del Instituto de Medicina Legal de Murcia, sólo el 16% de los 117 reconocimientos periciales realizados por requerimiento judicial a supuestas víctimas de delitos sexuales arrojaron resultados positivos. Es decir, el 84% de las denuncias de ese tipo resultaron falsas, y estas cifras se mantienen en el tiempo sin sufrir grandes variaciones. (Noticia publicada en la prensa local murciana el 9 de septiembre de 2006).

ENLACES DE INTERÉS

Algunos textos de especial interés

Vídeos

Legislación y jurisprudencia

[1] "False rape allegations","Versión digitalizada del estudio original de Eugene J. Kanin, publicado en la revista 'Archives of Sexual Behavior' en 1994. Durante años sólo habían estado disponibles en internet los comentarios de las webs anglosajonas, pero no el estudio original (en inglés).

[2] "Decaimiento de la presunción de inocencia","De los Fundamentos de derecho de esta sentencia:
'Existe al respecto una consolidada doctrina de esta Sala --SSTS de 26 de Mayo de 1993, 1 de Junio de 1994, 14 de Julio de 1995, 17 de Abril, 13 de Mayo de 1996, nº 111/99 de 30 de Enero, nº 486/99 de 26 de Marzo y nº 711/99 de 9 de Julio, entre otras--, según la cual, la declaración de la víctima es, por si sola, capaz de provocar el decaimiento de la presunción de inocencia siempre que en dicha declaración no aparezcan sospechas de parcialidad o intereses ajenos a la mera expresión de la verdad de lo ocurrido, y en tal sentido como aspectos --que no requisitos-- a tener en cuenta para contrastar la veracidad de tal declaración se ha referido esta Sala a la ausencia de incredibilidad absoluta, a la verosimilitud del relato y a la persistencia de la imputación. Como ya recordaba la sentencia de esta Sala de 24 de Noviembre de 1987, nadie ha de sufrir el perjuicio de que el suceso que motiva el procedimiento penal se desarrolle en la intimidad entre la víctima y el inculpado. En otro caso, se provocaría la más absoluta de las impunidades.'

[3] "Suficiencia de la declaración de la víctima","De los Fundamentos de derecho de esta sentencia:
'Pues bien, acorde con la fundamentación jurídica de la resolución combatida, se confirma la existencia de prueba de cargo y suficiente para enervar el derecho a la presunción de inocencia que asistía al recurrente, al constar en las actuaciones las contestes declaraciones de la perjudicada, describiendo la forma de ocurrencia de los hechos, teniendo declarado la constante jurisprudencia de esta Sala Segunda, que la valoración de la prueba es competencia del Tribunal de instancia, que desde la inmediación que la preside, analiza y valora el testimonio no sólo por lo que dice el testigo, sino por las circunstancias que rodean ese testimonio, y que se otorgan o la niegan verosimilitud y posibilitan la convicción del Juzgador (STS. 10.7.2000).

Y es conocida la doctrina jurisprudencial que defiende la legitimidad, constitucional y de legalidad ordinaria, de la declaración de la víctima, aunque sea única prueba, como suficiente para destruir la presunción de inocencia si no existieren razones objetivas que hagan dudar de la veracidad de lo que se dice. Es pues un problema no de legalidad sino de credibilidad (STS. 12.5.99).'

[4] "Condenados por el jurado, exonerados por la ciencia","Estudio patrocinado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ('National Institute of Justice, Office of Justice Programs, U.S.Department of Justice'). En junio de 1995 se aplicó una encuesta nacional a 40 laboratorios que practicaban pruebas de ADN para determinar la incidencia de esas pruebas en la exoneración de personas juzgadas en los tribunales. En el 23 por ciento de los casos, las pruebas de ADN excluyeron a los sospechosos, mientras que en un 16 por ciento más de los casos, los resultados se consideraron no concluyentes.

Según el FBI, en el 20 por ciento de los casos de agresión sexual investigados desde 1989 y en los que se practicó la prueba del ADN, el resultado fue negativo, es decir, el acusado fue excluido como posible perpetrador. En otro 20 por ciento de los casos, las pruebas no fueron concluyentes

[5] "Las falsas acusaciones de violación son frecuentes","Resumen. Según un estudio de Eugene J. Kanin, las denunciantes admitieron posteriormente en más del 40% de los casos que no ha había habido violación. Kanin fue en otro tiempo muy elogiado por el movimiento feminista a causa de sus investigaciones sobre agresiones sexuales masculinas, pero sus estudios sobre falsas acusaciones de violación pasaron desapercibidos. Por otro lado, en 1985, el Ejército del Aire (Air Force) llevó a cabo un estudio sobre 556 acusaciones de violación, el 60 por ciento de las cuales resultaron falsas.

En una investigación realizada por el Washington Post en siete condados de Virginia y Maryland sobre acusaciones de violación (1990 y 1991), la cuarta parte de esas acusaciones resultaron infundadas y muchas de las supuestas víctimas confesaron a los periodistas que habían mentido.

En su libro Sexual Violence: Our War Against Rape, Linda Fairstein, Jefa de la Unidad de Delitos Sexuales en la Oficina del Fiscal de Nueva York durante 20 años, afirma que el 50% de todas las denuncias de violación son falsas.

Sin embargo, el concepto que ha prevalecido en los medios de comunicación es que sólo el 2% de las acusaciones de violación son falsas. Esta cifra es una estimación formulada arbitrariamente por Susan Brownmiller en su libro Against Our Will: Men, Women and Rape, en cuya portada afirma –y la frase vale por sí sola para poner en entredicho la credibilidad de la autora- que 'la violación es un proceso consciente de intimidación por el que todos los hombres mantienen atemorizadas a todas las mujeres'.

[6] "El origen del mito del 2% de falsas acusaciones de violación","En este trabajo, publicado en la revista de la Facultad de Derecho Loyola de los Ángeles (California), el profesor Edward Greer rastrea el origen del mito según el cual sólo el 2% de las acusaciones de violación son falsas, aceptado como verdad científica en docenas de publicaciones jurídicas especializadas (muchas de ellas, citadas por el autor en la nota 11 de su estudio), hasta llegar, tras una labor que él califica de 'arqueología académica', al punto de origen común a todas ellas: el libro Against our Will, best seller de la escritora feminista Susan Brownmiller publicado en 1976.

Como referencia de esta afirmación, la autora menciona una conferencia en la que un juez de Nueva York había facilitado la cifra del 2 por ciento como dato a su vez procedente de un equipo especial de policías femeninas. Puesto en contacto con este juez y sus ayudantes, el profesor Greer averiguó que nadie sabía con exactitud de dónde habían sacado la cifra del 2 por ciento, pero que desde luego no se basaba en ninguna estadística ni estudio científico.

Es decir: la afirmación de que sólo el 2 por ciento de las denuncias de violación son falsas carece de todo fundamento científico o sociológico y tiene su origen en una mera elucubración vertida incidentalmente en una charla impartida por un juez en función de unos datos facilitados por 'alguien' perteneciente a un cuerpo de policía recién creado con la exclusiva finalidad de realizar estudios sobre los delitos de violación. El autor comprobó también que en ese equipo no había ningún especialista en técnicas estadísticas ni métodos de estudio sociológico, sino simplemente mujeres policías, formadas para desempeñar funciones policiales y súbitamente transferidas a un equipo de sensibilización acerca de la problemática de la violación.


WEBS TEMÁTICAS  
Fathers for Life
(Canadá)

Uno de los sitios web más completos que existen en Internet sobre los distintos problemas sociales acarreados por la perspectiva de género y el feminismo a ultranza, con grandes cantidades de información muy bien sistematizada.

Murray A. Straus
(Estados Unidos)

Página del profesor Murray A. Straus en el sitio web de la Universidad de New Hampshire, con acceso gratuito a numerosos estudios dirigidos por este pionero de los estudios sobre violencia doméstica y máxima autoridad en la materia.

His Side with Glenn Sacks
(Estados Unidos)

His Side es el título de un popular programa radiofónico dirigido por Glenn Sacks, incondicional defensor de los derechos del hombre y del padre separado. Desde esta web se accede también a sus artículos en http://www.glennsacks.com

Mens News Daily
(Estados Unidos)

Esta revista, antes especializada en temas de discriminación masculina, ha ido ampliando su campo de actividad a otros temas políticos, pero sigue siendo fiel a sus orígenes, sobre todo a través de su columna "Sex&Metropolis".

Fiebert Bibliography
(Estados Unidos)

Una extensa bibliografía sobre violencia doméstica, recopilada durante el último decenio por el profesor Martin S. Fiebert (Universidad de California). Muy útil para romper falsos mitos y estereotipos.

Carey Roberts
(Estados Unidos)

Un veterano columnista que acostumbra a denunciar los abusos cometidos al amparo de la corrección política, en particular por el feminismo radical. Sus artículos se distribuyen a través de diversas publicaciones estadounidenses.

Erin Pizzey's Blog
(Reino Unido)

Recopilación de artículos de Erin Pizzey, fundadora del primer albergue para mujeres maltratadas en 1971. Sus conclusiones sobre la bidireccionalidad de la violencia en la pareja le granjearon pronto la enemistad de las feministas.

Stephen Baskerville.net
(Estados Unidos)

Una de las voces más escuchadas a nivel mundial en la defensa de los derechos del padre separado y sus hijos. Profesor de Ciencias Políticas y Presidente de la ACFC. Su artículo Absurdistan in America (2003) inspiró el nombre de este sitio web.

MenWeb
(Estados Unidos)

Una de las webs pioneras sobre cuestiones masculinas que, según su lema, son también cuestiones de interés para las mujeres. Su antigüedad y tamaño hacen un poco difícil la navegación, por lo que es muy útil su página de búsqueda.

Equal Justice Foundation
(Estados Unidos)

EJF es la delegación en Colorado de la ACFC, la principal asociación estadounidense de padres separados. A su vez, la EJF mantiene una de las webs más exhaustivas del colectivo de padres separados: Domestic Violence Against Men In Colorado.

AngryHarry
(Reino Unido)

Uno de los sitios más consolidados, siempre con sus armas cargadas de ironía e incluso de cierto humor más grueso, como anuncia ya su logotipo, inspirado en la prenda de vestir masculina por excelencia: los calzoncillos.

The Men's Tribune
(Estados Unidos)

Recopilación muy extensa de textos literarios e históricos, también de vieja factura y navegación algo complicada, pero útil para conocer otros puntos de vista y realidades del pasado y seleccionar lecturas insólitas.

HazteOir
(España)

La web del ciudadano activo que te permite enviar cartas a los 120 medios más importantes de España, hacer llegar tus inquietudes a los diputados, participar en encuestas o foros, y aportar ideas y comentarios para las alertas legislativas.

BASES DE DATOS Y PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS

Bases de datos:

British Library
APA Databases

Sage Journals
ScienceDirect
Blackwell Publishing
Citeulike
Wiley Interscience
Cat.Inist
PubMed

Scielo*


Publicaciones especializadas:

J. of Interpersonal Violence
Journal of Family Violence
Violence and Victims
Violence against women

Aggression and Violent Behavior
American J. of Public Health
Journal of Adolescent Health
J.Aggr.Conflict Peace Research
Psicothema*
British Crime Survey*


Bases de datos, bibliotecas, librerías y revistas utilizadas más frecuentemente para la elaboración de diversos trabajos de este sitio web, en particular sobre violencia de pareja. Casi todas ellas son de acceso restringido o previo pago, aunque algunas (marcadas con asterisco) suelen ofrecer sus artículos y publicaciones gratuitamente.

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